Llave # 8

Reto comunicación saludable

El primer paso para que sepas cómo tratar con el rencor y no “guardarlo”   es, como en todos los malos hábitos comunicativos,  comenzar por reconocerlo como un sentimiento perjudicial para la salud emocional y física de tu ser.

Tratar con el rencor implica negarse al acto de “guardarlo”. Es decir, decidirte a no retener resentimientos ni, mucho menos, deseos de venganza no resueltos por cada ofensa que te han causado hoy, ayer o hace muchos años.

La llave para tratar con el rencor es el perdón.  Cuando perdonas, no sólo cumples con un principio divino, sino que te beneficias tú mismo, porque dejas ir el resentimiento que te produce el rencor.

El rencor que “guardas” en el corazón, es una herida enquistada, no sanada, que afecta e infecta toda tu Comunicación con los demás. Te vuelves un ser amargado, agresivo, iracundo, resentido, rebelde, negativo y lleno de rechazo hacia todo y hacia todos. Puedes ser explosivo, o hermético, pero igual se te va a notar el rencor, en la forma de expresarte.  Porque aunque lo “guardes”, llega el momento en que no lo puedes ocultar ni disimular.

Cuando “guardas” un elemento orgánico por mucho tiempo, comienza a descomponerse y a contaminar el ambiente. Eso mismo pasa con el resentimiento, que se convierte en horrible olor y sabor de amargura interior. Por eso es una necesidad vital que sepas cómo tratar con el rencor.

Al tratar con el rencor, desechas todo lo malo y no te lo “guardas”, porque eres consciente del efecto nocivo que te puede causar. Te basas en el valor fundamental: el AMOR. Amas a Dios, te amas a tí mismo y amas a los demás, aunque te ofendan.

Ese es el valor por excelencia que prevalece para la sanidad total sobre el rencor: el AMOR.  El verdadero amor, que en griego se llama “agape”, por ser incondicional, es el amor que no “guarda” rencor. No retiene nada. Por el contrario, todo lo da. No exige ni demanda, porque no es egoista. Es capaz de olvidar la ofensa, porque todo lo soporta.

6 pasos para tratar con el rencor:

Los pasos para tratar con el rencor son sencillos de efectuar, pero dificiles de abordar. Por eso el asunto está en llegar al punto sano de decidir tomar acción para desecharlo y no “guardarlo” más.

Paso # 1

No le permitas entrar

Comienza a vivir un plan de acción preventiva: No te duermas con el enojo, ni permitas que salga el sol sin resolverlo en tu interior. Tratar con el rencor te permite dormir en paz.

 Paso # 2

Reconócelo

Si ya “guardas” rencor, no niegues más el resentimiento, ni los deseos de venganza, porque si no los identificas y los aceptas, no podrás salir del autoengaño. Para tratar el rencor, debes reconócelo como un acto de rebeldía y orgullo.

Paso # 3

Sácalo a la luz

Si quieres tratar con el rencor, haz una lista de las ofensas, pequeñas, medianas o grandes, que “guardaste” ayer, o por muchos años. Visualizalas como parte del diagnostico para tu Comunicación Saludable. Entrégaselas a Dios, él sana todas tus heridas.

Paso # 4

Suelta el resentimiento

Decide soltar el resentimiento y la mania de volver a pensar en criticar a las personas que te hicieron daño, o a vengarte de ellas. Para tratar con el resentimiento, debes cortar la raiz de amargura que te estorba y contamina a muchos a tu alrededor.

Paso # 5

Niégate a retomarlo

Cada vez que te vengan impulsos de volver al resentimiento, niégate a retomarlo. Limpia tu interior, para que exteriorices una Comunicación Saludable. Para tratar con el rencor, niégate a tí mismo, y revísate con frecuencia.

Paso # 6

Perdona de verdad

Permite que la acción de perdonar sea un nuevo hábito en tu interior, y que no te quede espacio para “guardar” nada. Para tratar con el rencor, en el próximo blog, te hablaré del tema a profundidad: Cómo Perdonar, para alcanzar una Comunicación Saludable.

Recursos

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