El mejor papá del mundo, es aquel que se comunica como un padre asertivo y empático. Ese es el perfil que él debe ocuparse en potenciar al máximo, para cumplir su papel en la tierra como figura ejemplar, de poderosa influencia.

El mundo de hoy requiere con urgencia de padres que se relacionen a través de una comunicación cada vez más inteligente, para contar con hijos que se proyectan y se expresen en forma más saludable y exitosa.

En este blog, te invito a analizar los 3 principales indicadores de la Comunicación Inteligente en un padre . El propósito es aportar claves a su crecimiento y, ante todo, reconocer su valor como una de las personas más clave e importantes en la vida.

# 1 Contundencia

Ser asertivo, es responderle al hijo o a la hija con el tono adecuado y en el momento oportuno, cuando formula una pregunta. Sea fácil o difícil. Saber decirle si o no, con amable contundencia, a tiempo, sin titubeos y, sobretodo, sin dejarlo en conflicto cuando pide un permiso y suele contestarle con típicas frases exasperantes como: “Yo no se, pregúntale a tu mama!”…

Es saber colocar límites, para que los hijos respiren en medio de un ambiente de transparencia, donde el papá mantiene la autoridad con el sabio equilibrio entre ser claro y directo, pero a la vez cálido y afectuoso.

# 2 Conexión

Ser empático, es saber identificarse con las necesidades de sus hijos. Ubicarse en su lugar. Sintonizarse con ellos. Ponerse en sus zapatos, aún cuando sean unos tenis pesados que le queden pequeños -o grandes!- o unos tacones de plataforma inmanejables. Atenderlo cuando le habla, con escucha dinámica, es decir, con la mirada, la postura y la actitud atenta al 100%.

Sin mirar el televisor, el computador, o el celular cuando le habla. Sin auto justificarse con las consabidas excusas de: “yo no puedo ahora”, “yo estoy muy ocupado” o “yo no tengo tiempo para eso”, cuando “eso” que le parece insignificante, es lo más importante y crucial en ese momento para su hijo. Para ser un papá empático, es necesario morir al “yo”, para vivir en el “tu”. Máxime cuando ese “tu” es la herencia más grande que Dios le dio: su hijo, o su hija.

# 3 Coherencia

Ser asertivo es el balance entre no ser pasivo, ni agresivo. Un papá que busca implantar valores en sus hijos y educarlos a través de ellos, necesita modelarlos primero. Sucede en muchos casos que, si el hijo o la hija le piden al papá respuestas acerca de su comportamiento contesta con furia: “Respete!… que yo soy su papá!”. Y en algunos casos, pueden llegar a “castigarlos” con un golpe o un manotón sobre la mesa, en señal de “autoridad”. De esa manera, los hijos crecen con una fatal asociación entre: grito + agresividad = “respeto”.

La Comunicación paterna inteligente se proyecta desde la premisa de que la autoridad se pierde cuando se maltrata o se irrespeta. Debe existir una completa coherencia entre lo que el papá piensa, dice, siente y hace, como un todo integral. De esa manera ganará no sólo el verdadero respeto, sino el cariño y el amor de los hijos, libres del miedo.

Si un papá consigue reconocer los incalculables beneficios que le brindarán a él y a sus hijos estos tres indicadores de la Comunicación paterna inteligente, no sólo disfrutará el placer de practicarlos día a día, sino que se le convertirá en uno de los más honrosos logros de su vida: ser un padre asertivo y empático.

Te invito a conocer mi nuevo curso online donde profundizamos en habilidades comunicativas avanzadas como la Asertividad y la Empatía. Conócelo AQUÍ